Café
Una de las bebidas más estudiadas en la investigación sobre longevidad. El consumo moderado se asocia en grandes cohortes con una menor mortalidad por todas las causas, y el beneficio proviene del grano entero (polifenoles), no de la cafeína.
Cómo funciona
El café actúa principalmente a través de la cafeína, que bloquea los receptores de adenosina que generan la sensación de cansancio, aumentando el estado de alerta y la concentración. Además, aporta abundantes polifenoles (como el ácido clorogénico) con efectos antioxidantes. Los estudios observacionales asocian el consumo moderado con una menor mortalidad por todas las causas.
Dosis
Los estudios de cohortes muestran la menor mortalidad con unas 3–4 tazas al día. El descafeinado conserva la mayoría de los beneficios de los polifenoles.
Consideraciones
Importante: las asociaciones con la longevidad provienen de la matriz completa (ácido clorogénico, polifenoles), no de la cafeína por sí sola (consulta la entrada sobre la cafeína). Los datos son observacionales, no una prueba de causalidad. El café sin filtrar (prensa francesa, espresso) contiene cafestol, que puede elevar ligeramente el colesterol LDL; el café filtrado evita este efecto. Ten en cuenta la tolerancia individual a la cafeína y el sueño.
