Suplementos
Qué marca de verdad la diferencia y qué es hype sobrevalorado. Los básicos que tienen sentido para (casi) todos, más opciones específicas para objetivos concretos.

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NMN, NAD+ y sirtuinas: qué dice la ciencia en 2026
NMN (Mononucleótido de Nicotinamida)
Precursor directo del NAD+. La evidencia clínica preliminar muestra un aumento de los niveles de NAD+ en sangre tras la toma oral.
Aceite de pescado omega-3 (EPA/DHA)
Reduce los triglicéridos y regula la inflamación. Importante para quienes comen poco pescado azul.
Vitamin D3 + K2
En climas templados, los niveles de vitamina D suelen ser insuficientes desde el otoño hasta la primavera. La K2 complementa la D3 de forma sinérgica.
Glicinato de magnesio
Forma de magnesio de alta biodisponibilidad y suave para el estómago. Favorece el sueño, la recuperación muscular y la función neuronal.
Creatine Monohydrate
Uno de los suplementos más estudiados que existen. Beneficios para el músculo, los huesos y, cada vez más, la cognición.
Selenio
Oligoelemento esencial, componente de las selenoproteínas (glutatión peroxidasa, tiorredoxina reductasa). Clave para la función tiroidea, la defensa antioxidante y el sistema inmunitario.
Zinc
Oligoelemento esencial, implicado en más de 300 reacciones enzimáticas. Fundamental para la función inmunitaria, la cicatrización de heridas, la síntesis de ADN, la producción de testosterona y la salud de la piel. Su deficiencia está muy extendida en los países industrializados.
